Vayan y Hagan Discípulos - Introducción

"Por eso, vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos, en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enséńenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días hasta que se termine este mundo".
(Mt 28:19-20)

"Vine a traer fuego a la tierra, ˇy cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!"
(Lc 12:49)

1. Jesús vino a traer fuego al mundo y ese fuego aún arde hoy. En las Escrituras te-nemos a Bartimeo, ciego y pidiendo limosna a orillas del camino; él oye de Jesús, y no deja de gritar hasta que Jesús se detiene para sanarlo. Una vez sano, él se pone a caminar con Jesús.l Y el centurion anónimo, quien ni siquiera es judío, y cuyo sir-viente se está muriendo dice, "No soy merecedor". El mandato de Jesús salva la vida del sirviente, y la profunda fe del centurión asombra inclusive a Jesús.2 Tenemos también a la mujer de Samaria que va al pozo por agua. Después de conocer a Jesús y sentir su bondad, ella abre su alma y su dolor a él. ˇNo sólo cree sino que siente que tiene que decir la Buena Nueva a otros también!3 Y tenemos a los amigos de Jesús, la familia de María, Marta y Lázaro; las hermanas recibían a Jesús en su casa con frecuencia y, al morir Lázaro, Jesús lloró, pero luego puso a un lado sus lágrimas y lo resucitó. Eso hizo que muchos creyeran.4 Cada una de estas personas, a quien Cristo Jesús tocó, respondieron a él y así pasaron a ser parte de la historia de salvación.

2. Hemos escuchado éstos y muchos otros relatos del Evangelio de Jesús, domingo tras domingo, en la Misa; en las lecturas de las Escrituras y cuando las compartimos; en las palabras que las madres y los padres dicen a sus hijos; en la meditación íntima de nuestra oración, y en la celebración de los sacramentos. Por medio del poder y la verdad de estos relatos y por el generoso don de la gracia, nos hemos convertido en discípulos de Jesús.

3. Los hemos escuchado y no nos dejarán descansar. Esas palabras arden y nos hacen sentir su fuego.

Parte I. Una Visión de la Evangelización Católica

Introducción

4. Les presentamos a ustedes, nuestras hermanas y hermanos católicos, este plan y estrategia de evangelización porque el fuego de Jesús sigue ardiendo hoy. Nosotros, sus hermanos y obispos, profesamos nuestra fe en Cristo Jesús, en la revelación que es él, en el reino que él proclamó, y en la Iglesia que él fundó. Proclamamos que, a través de nuestra fe, la historia de Cristo continúa y que nuestras vidas, como creyentes, son parte de la historia de la salvación.

5. Les decimos nosotros como obispos que Dios ha tocado nuestras vidas en Jesús, nos ha dotado con su Espíritu, dado salvación y esperanza, e invitado a ser testigos de su amor.

6. Sabemos, asimismo, que esto es verdad respecto a ustedes: han recibido el Espíritu de Cristo Jesús, quién trae salvación y esperanza; sus vidas son un testimonio de fe. Ya sea que usted fuera bautizado de nińo o haya ingresado a la Iglesia ya de adulto, la suya es una historia de fe. Ya sea que viva su fe con sencillez o tenga un importante ministerio público, la suya es una historia de fe. Ya sea que tenga instrucción primaria del catecismo o que tenga un título en teología, la suya es una historia de fe.

7. Todos nosotros tenemos –y somos– historias de fe, porque a través del Espíritu, el Evangelio de Jesucristo nos arrastra a proclamar su Palabra y Jesús nos toca en la celebración de sus sacramentos. Cuando esto sucede en forma verdadera, su amor nos hace arder.

8. Podemos comprender la evangelización a la luz de esas historias de fe: por ejem-plo, cómo hemos sido transformados por el poder de la Palabra de Cristo y los sacramentos y cómo tenemos un papel esencial de compartir esa fe a través de nuestras vidas diarias como creyentes. Vista de esta manera, la evangelización es todo lo que somos. Ser parte de la historia de la salvación es todo lo que es la fe. La evangelización es la misión esencial de la Iglesia.5

9. Al comenzar este plan y estrategia, nos volvemos en oración al Espíritu Santo, para así recibir la guía necesaria para hacer arder los corazones de los católicos en los Estados Unidos con el deseo de traer el Evangelio de Jesús en su plenitud a todas las personas de nuestra tierra.

Notas

  1. Marcos 10:46-51.
  2. Lucas 7:2-9.
  3. Juan 4:7-42.
  4. Lucas 10:38-42; Juan 11:1-45.
  5. La Evangelización en el Mundo Contemporáneo (Evangelii Nuntiandi), Nş 14.

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